En este artículo
- Por qué una entrevista en vídeo intimida a casi cualquier directivo
- Antes de la entrevista en vídeo, define el mensaje en tres ideas
- Prepara las preguntas, pero no un guion
- ¿Mirar a cámara o al entrevistador?
- Qué ropa funciona delante de la cámara
- Elige bien el lugar de la entrevista
- El día de la entrevista en vídeo, la clave es la tranquilidad
- Errores habituales que estropean una entrevista en vídeo
- Lo que aporta un equipo profesional
- Preguntas frecuentes
- Prepara la próxima entrevista de tu empresa con nosotros
Muchas empresas deciden grabar una entrevista en vídeo a su director general, a un responsable de área o a un portavoz para la web, LinkedIn o un acto interno. Y casi siempre ocurre lo mismo: la persona que domina cualquier reunión se queda en blanco en cuanto se enciende el piloto rojo de la cámara.
No es un problema de capacidad, es falta de costumbre. En televisión se entrevista cada día a personas que no se han puesto nunca delante de una cámara, y la diferencia entre una entrevista natural y una forzada casi nunca está en el entrevistado, sino en cómo se prepara la grabación. Estas son las claves que aplicamos con cada directivo antes de grabar una entrevista corporativa en Barcelona.
Un directivo no necesita ser actor. Necesita saber qué quiere decir y sentirse cómodo para decirlo.
Lo esencial
- Define tres mensajes clave antes de pensar en las preguntas.
- Prepara las preguntas, pero nunca un guion para leer.
- Cuida la ropa, el lugar y el sonido tanto como el contenido.
- Un buen entrevistador consigue más naturalidad que cualquier ensayo.
Por qué una entrevista en vídeo intimida a casi cualquier directivo
Hablar en público y hablar a una cámara no se parecen. En una reunión hay reacciones, miradas y tiempo para matizar. Delante de una cámara hay silencio, focos y la sensación de que cada palabra queda grabada para siempre.
Por eso es habitual que un directivo muy seguro en su día a día se vuelva rígido, hable demasiado rápido o intente memorizar frases enteras. Todo eso se nota en pantalla. La buena noticia es que se corrige con preparación, no con talento.
Antes de la entrevista en vídeo, define el mensaje en tres ideas
El error más frecuente es empezar por las preguntas. Lo primero es decidir qué debe recordar quien vea el vídeo. Si al terminar de verlo alguien solo pudiera quedarse con tres ideas, ¿cuáles serían?
- Qué hace la empresa o el proyecto y para quién.
- Qué lo diferencia o qué ha cambiado.
- Qué se espera del espectador: contactar, inscribirse, confiar, sumarse.
Con esas tres ideas claras, cualquier pregunta tiene una buena respuesta posible, y el directivo deja de improvisar a ciegas.
Prepara las preguntas, pero no un guion
Compartir las preguntas con antelación tranquiliza y permite pensar los ejemplos. Lo que no funciona es escribir las respuestas palabra por palabra. Un texto memorizado suena leído aunque no lo sea, y al primer olvido la persona se bloquea.
Es mejor trabajar con ideas y ejemplos concretos: una cifra, una anécdota, un cliente. Las respuestas que incluyen un ejemplo real son las que mejor funcionan en el montaje final.
- Cinco o seis preguntas son suficientes para una pieza de dos o tres minutos.
- Pide respuestas completas, que se entiendan sin escuchar la pregunta.
- Reserva una pregunta final abierta: suele dar la mejor frase del vídeo.
¿Mirar a cámara o al entrevistador?
En la mayoría de entrevistas corporativas el directivo mira al entrevistador, que se sitúa justo al lado de la cámara. Es el formato más natural porque el entrevistado conversa con una persona, no con un objetivo.
Mirar directamente a cámara se reserva para mensajes concretos, como una felicitación de fin de año o un comunicado. Funciona bien cuando el mensaje es corto, pero exige más práctica, y conviene que el directivo lo sepa antes de llegar al rodaje.
Qué ropa funciona delante de la cámara
La ropa no debe llamar más la atención que lo que se dice. Unas pocas pautas evitan problemas técnicos en la imagen.
- Colores lisos y sobrios. Azul, gris, beis o tonos tierra funcionan siempre.
- Evitar rayas finas y cuadros pequeños, que vibran en pantalla.
- Evitar el blanco puro y el negro total, que dificultan la exposición.
- Nada de joyas que suenen al moverse cerca del micrófono.
- Llevar una segunda prenda por si la primera no funciona con el fondo.
Elige bien el lugar de la entrevista
El espacio también comunica. Una oficina con luz natural, una sala con la marca discreta al fondo o la planta de producción cuentan mucho sobre la empresa sin necesidad de explicarlo.
Lo importante es que sea un lugar tranquilo. El aire acondicionado, una impresora o una sala contigua con reuniones se cuelan en el sonido y estropean tomas que de imagen eran perfectas. Si hay dudas, una visita previa o unas fotos del espacio ayudan a elegir el mejor rincón.
El día de la entrevista en vídeo, la clave es la tranquilidad
Los primeros minutos marcan el resto de la entrevista. Por eso conviene empezar con una conversación informal mientras se colocan el micrófono y las luces, sin prisas y sin cámara grabando.
- Bloquear en la agenda más tiempo del necesario para que no haya prisas.
- Que en la sala estén solo las personas imprescindibles.
- Empezar con preguntas fáciles para calentar.
- Recordar que se puede repetir cualquier respuesta sin problema.
Saber que se puede repetir una respuesta quita mucha presión. En la edición se elige la mejor versión de cada idea y nadie verá las tomas descartadas.
Errores habituales que estropean una entrevista en vídeo
- Leer las respuestas en una pantalla o en un papel.
- Usar jerga interna que el público no entiende.
- Responder con frases muy largas que no se pueden cortar.
- Grabar en un despacho con ruido o a contraluz frente a una ventana.
- Dejar la grabación para el último momento, entre dos reuniones.
Lo que aporta un equipo profesional
En una entrevista en vídeo, un operador de cámara con experiencia no solo se ocupa de la imagen y el sonido. También ayuda a preparar las preguntas, detecta cuándo una respuesta puede mejorarse y crea el ambiente para que el directivo se olvide de la cámara.
Después de más de 15 años grabando entrevistas para televisión a políticos, deportistas y personas anónimas que nunca habían hablado ante un micrófono, sabemos que la naturalidad no se improvisa: se prepara. Esa misma experiencia es la que aplicamos en cada vídeo corporativo en Barcelona, desde una entrevista a un CEO hasta una serie de testimonios para LinkedIn.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la grabación de una entrevista a un directivo?
Para una pieza de dos o tres minutos, entre montaje, prueba y entrevista suele bastar con una hora u hora y media en el lugar de grabación. El tiempo del directivo delante de la cámara rara vez supera los treinta minutos.
¿Se puede grabar en nuestras oficinas?
Sí. Llevamos cámara, iluminación y micrófonos a la oficina, la sala de reuniones o las instalaciones de la empresa, sin necesidad de alquilar un estudio.
¿Qué se entrega después de la grabación?
La entrevista editada para web y LinkedIn y, si se necesita, versiones cortas en vertical para redes sociales y subtítulos, que permiten ver el vídeo sin sonido.
Prepara la próxima entrevista de tu empresa con nosotros
Si tu empresa o institución quiere grabar una entrevista a un directivo o a un portavoz, cuéntanos qué quieres comunicar y te ayudamos desde la preparación hasta la entrega. Puedes ver el servicio de vídeo corporativo en Barcelona o escribirnos desde el formulario de contacto.



